Apareció un martes…

Apareció un martes con tacones, vestido negro, nervioso pero decidido a que ella se quedara para siempre y que él jamás volviera. Apareció en un pueblo con dos maletas heredadas de su abuela, discretas,  a juego con su vestido. Apareció sobre las 11 de la mañana, sin prisas ni esperas, se bajó del autobús y [...]