Cárcel

Durante los últimos meses cuando Macarena abría los ojos se llevaba una decepción al comprobar que aún seguía viva. Le daba igual oír la lluvia contra los cristales, o sentir el calor del sol asomarse por su mano derecha, ni siquiera el olor del pan recién hecho que Juan le preparaba todas las mañanas, en [...]

No quiero…

No quiero abrir los ojos y ver como el agua se derrama en mi mundo. Prefiero seguir escondida en este oscuro silencio, sin oír el mundo, sin sentir su aliento, sin notar temblores que rompan mis cimientos. No quiero abrir los ojos porque sé que al ver el sol mi cuerpo se arrastrará siguiendo el [...]

Estadística

Cogió la taza de café entre las dos manos a modo de calentador y mirando dentro pensó "café que despiertas mi cuerpo, haz lo mismo con mi mente". Él paso por su lado, como si no existiera. Ella se quedó con ganas de desaparecer. Le gustaría despertarse en otro lugar donde no tuviera que medir [...]

Gracias

No sabía cuánto te quería, no sabía cuanto te necesitaba hasta que me di cuenta un día, que tú ya no me leías, sin importar mis locuras, creyendo con agonía que mis palabras te habían abierto cicatrices ya olvidadas. Pero eso no era realmente lo que te pasaba, sino que en lugar de cuidarte, como [...]

Clase de tango

Llevo muchos años dando clases de tango, por lo que no entiendo mis nervios ahora mismo. Es mi primera clase en esta escuela, pero llevo haciendo esto años, desde la universidad. Puede ser porque llevo solo cuatro meses en esta ciudad. Llegué a este país con muchas ilusiones, dispuesto a trabajar en lo que realmente [...]

Carta a Pandora

Madrid, 30 de junio de 2005. ¡Querida Pandora!, siempre me gustó ese apodo. Ayer conocí a Frankie. Vino a entregarme la carta que me enviaste ¡hace ya casi treinta años!. Nunca llegó a su destino. He de reconocer que ayer me volví a enfadar con  mi madre. Reconocí su letra en el sobre, “para devolver”. [...]

Sueños, nubes

Sabías que para empezar necesitaba algo más que mis manos, otras que me sostuvieran durante un tiempo no eterno, que me agarrasen, que me sirvieran de apoyo en ese mundo en el que me atreví a entrar sin llamar a la puerta.   Tus manos fueron escudo de mi miedo a equivocarme por tener sueños [...]