Mi piel en tu boca

Como dos desconocidos nos citamos una noche, en un hotel cualquiera, para sentirnos la piel.

Nos encontramos en la entrada y nos dimos cuenta de que éramos realmente dos extraños, que seguían juntos, sin saber uno del otro, para no dejar entrar la soledad.

Dijiste hola y yo como estás. Nos miramos a los ojos, nos dejamos llevar. Subimos a la habitación que tú habías reservado y pensé en salir huyendo, ya no había nada que nos atara, ni siquiera había hoguera que se pudiera avivar.

Al entrar en la habitación apagaste la luz, no sé si por vergüenza o por no querer ver que éramos nosotros y no otros los que estábamos allí.

Sentí mi piel en tu boca, tus manos en mis hombros e interpreté el papel que había elegido para esa noche. Me dejé llevar por la interpretación de la pasión de dos enamorados clandestinos que se reunían en una habitación, de un hotel cualquiera, para dar rienda suelta a algo irreal. Dejé que mi piel se posara en tu boca, para ser recorrida sin dificultad.Dejé que mi papel me llevara, interpretando hasta el éxtasis final.

Después de aquella noche, en aquel hotel cualquiera, volví a casa sola. Recogí mi soledad completa y la coloqué con cuidado en el bolso. 

Salí de aquella casa, dejando las llaves en la entrada, sin resentimientos, sin pena…

Desde aquel momento supe que nunca más volvería a poner mi piel en tu boca.

4 comentarios en “Mi piel en tu boca

  1. ¿Que cómo llegué hasta aquí?, a esta página. Seré directo: una tarde, como respuesta a un comentario a mi relato en “Literautas”, empecé a leer tu historia “El cajón del olvido”, y fue como una catapulta, salí disparado en busca de más relatos tuyos. Quedé gratamente impresionado, por tu forma, por tu estilo, por tu manera de escribir. Esa alegoría que usaste para describir al anciano que no deseaba morir desmemoriado, me endulzó la tarde. ¡Qué belleza! Fue tanto mi deleite, que en ningún momento desvié la atención a esas erratas que te señalaron algunos compañeros.

    No sé, algo en mí se agitó. Y cuando visité tu página, confirmé mi sospecha. Leí los relatos. Usas con gran propiedad las figuras literarias, sobre todo las metáforas, llevando al lector a mundos poco frecuentados. Conserva ese estilo, es lo tuyo, tu sangre, tu esencia.

    Mis palabras son sinceras; no es para que te pongas como la luna ante el hermoso sol, pero tienes mi aplauso. Sigue adelante con tu blog. En tu teclado duermen bellas historias.

    Le gusta a 1 persona

    • Gracias Rafael por tu comentario, y sí me puse como la luna, hermoso sol. Te agradezco tu comentario, tus palabras sinceras. Espero poder seguir endulzando tus lecturas y agitando tu alma lectora.
      (Sigo colorada).
      Besos

      Me gusta

  2. Se me han puesto los pelos de punta me a recordado como empecé yo con mi pareja pero lo bueno q tube yo q tengo a mi pareja a mi lado y a un niño hermoso q surgió aquella noxe de pasión un beso muy fuerte escritora cada vez me gustan más tus cuentos o historias

    Le gusta a 1 persona

Los comentarios están cerrados.